Food is not trash * ¡La comida no es basura!

Alimentos en perfectas condiciones diariamente son desechados, mientras hay personas que sufren de hambre por falta de recursos¡

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de junio.- ¿Por qué alimentos que están en perfectas condiciones para ser consumido  son desechados?. Cuando hablamos de comida en la basura no nos referimos a aquellos alimentos en proceso de descomposición, estamos hablando de comida buena y fresca que se tira diariamente.

Habitamos en un mundo en el que más de dos billones de personas sufren de hambre y en el cual se tira a la basura aproximadamente la mitad de la comida que se produce, especialmente en los países industrializados, incluido México. Entonces, ¿por qué desechamos la comida con tanta facilidad e inconciencia?

Empecemos por el principio, hace un par de décadas las porciones de comida que se servían en las casas y restaurantes eran más pequeñas y por lo tanto dejar el plato limpio y vacío era una consigna de todas las familias, especialmente después de episodios como la Segunda Guerra Mundial.

En la actualidad se calcula que aproximadamente se desperdicia el 50% de la comida que produce en el planeta. El desperdicio de alimentos sucede en todos los niveles de producción y consumo, desde el campo, durante la trasportación, en los procesos industriales; en las centrales de abasto, mercados y supermercados; en restaurantes y casas.

Es el caso de los supermercados hay dos tipos de alimentos desperdiciados: los que no llegan a los anaqueles porque no cumplen con los estándares de venta (por ejemplo: una zanahoria deforme o una manzana pequeña) y los que se tiran a la basura porque no se vendieron. Algunos supermercados, muy pocos, donan productos como enlatados, cereales y granos, a bancos de alimentos, pero ¿qué pasa con los insumos frescos como lácteos, frutas y verduras o carnes? Como alternativa al desperdicio de alimentos, sugió el freeganismo, un movimiento que busca transformar la “basura” en comidas deliciosas con amigos.

¿Qué es el Freeganismo?

Es un movimiento que consiste en recuperar la comida que ha sido descartada de la cadena comercial y que sin embargo esta en perfectas condiciones para consumo humano. Su nombre es la conjunción de los terminos “free” (gratuito) y “vegan” (vegano). Aunque no todos los freegans son necesariamente veganos. El movimiento comenzó a mediados de la década de 1990 como fruto de ideologías antiglobalización y ambientalistas. Jóvenes que se aventuraban a husmear y revisar los basureros de los supermercados de Londres y Estados Unidos, se dieron cuenta del brutal desperdicio de alimentos que se realiza en estos contenedores, simplemente porque los alimentos ya no se ven bien o ya cumplieron fechas de caducidad preventivas para su consumo. Así, estos recolectores de alimentos recuperan la comida y comen de manera gratuita comida de buena calidad que de no haber sido recuperada hubiera ido directo a la basura. A esta actividad pronto se le llamó “dumpster diving” (buceo en basureros). El freeganismo busca exhibir la injusticia del desperdicio de alimentos al tiempo que proporciona soluciones a los problemas alimentarios. Este movimiento destaca los valores de comunidad, generosidad, compromiso social, libertad, cooperación y oposición a una sociedad » consumista y apática.

Las reglas del Freeganismo

»»Nunca tomes más de lo que necesitas.

»»El primero que llega al basurero elige, pero siempre tienes que compartir.

»»Deja el lugar más limpio de lo que lo encontraste.

Tips para comprar mejor y desperdiciar menos

»»Haz tus compras con una lista. Esto evitará que compres de más y pierdas perspectiva ante la oferta del supermercado.

»»Compra sólo la cantidad que vas a consumir. Practica esto en todas partes: restaurantes, cafeterías, supermercados y casa.

»»Planea tus menús. Esto te ayudará a optimizar los recursos y desperdiciar menos; por ejemplo, si compras pescado, utiliza el filete de pescado y prepara un caldo con la cabeza, cola y huesos.

»»Congela la comida. No dejes que se eche a perder en el refrigerador.

»»Prepara conservas. Cuando tengas mucha fruta fresca, gánale a la maduración de los ingredientes y prepara mermeladas, salsas o helados.

»»Apela a tu creatividad, siempre hay cosas que puedes preparar integrando ingredientes que de otra manera no usarías como las hojas del betabel o los rabos de cebolla.

»»Ignora las fechas de caducidad. Usa tus sentidos, huele y prueba los alimentos.

»»Si sobra, llévatelo. Pide los alimentos que no te acabaste en los restaurantes para llevar y disfrútalos en tu casa.

»»Comparte. Lleva la comida que no te vas a acabar en casa a la oficina.

»»Sírvete sólo lo que te vas a comer y como decía tu mamá: ¡deja limpio tu plato!

¿Por qué se tira la comida?

Muchas veces la comida se va a la basura por distintos motivos, a veces, simplemente los alimentos no cumplen con los estándares de venta (forma o tamaño) para ser comercializados. En otras ocasiones obedecen a las fechas de caducidad y son descartados sin siquiera ser evaluados sensorialmente, casi siempre las fechas de caducidad son simplemente una guía para orientar al consumidor y proteger al productor de posibles demandas; sin embargo, esto no significa necesariamente que un producto no sea apto para su consumo.

La donación de alimentos no es y nunca ha sido un buen negocio, así es que casi siempre hay intereses de tipo económico detrás del desperdicio masivo de la industria de alimentos. Otro de los motivos por los que se desperdicia la comida es por un tema de logística, ya que donar alimentos implica recursos: transportación, almacenaje y mano de obra. Otras veces la comida se va directo a la basura por falta de creatividad; es decir, ingredientes que se consumen en algunos países son completamente ignorados en otros, tal es el caso de las hojas de betabel, los rabos de cebolla o la raíz del apio. Y por último, uno de los casos más comunes del desperdicio de alimentos es la descomposición: la comida que simplemente no nos comemos ni procesamos y ¡se echa a perder en los refrigeradores de las casas!

Bancos de alimentos

En la Ciudad de México existen tan sólo tres bancos de alimentos y alrededor de 4.5 millones de personas que se encuentran en pobreza alimentaria. Los bancos de alimentos obtienen alimentos perecederos principalmente de la Central de Abasto y alimentos no perecederos de diversos supermercados. Estos alimentos se distribuyen a un precio que simplemente representa un costo de recuperación con la intención de no ser paternalistas o asistencialistas. Estos bancos funcionan con los siguientes precios:

Productos perecederos $2 por kilogramo.

Productos no perecederos $3.5 por kilogramo.

Productos refrigerados o congelados de $3.5 a $4 por kilogramos.

Alimentos en perfectas condiciones diariamente son desechados, mientras hay personas que sufren de hambre por falta de recursos¡  Excelsior Com Mx * News in spanish language 

http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2013/06/06/902789 

Palabras / Words, 1129 

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